Barbara Stallings analiza conflicto China-EE.UU. y sus implicancias para América Latina

Unas 280 personas participaron hoy en webinar con la reconocida investigadora del Instituto Watson, actividad organizada por del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile y el Foro Permanente de Política Exterior.

“América Latina enfrenta una difícil situación en términos políticos y económicos, con una pandemia extendiéndose, una crisis económica que puede borrar todos los logros sociales de las últimas décadas y serios problemas geopolíticos. En este contexto debe diversificar sus relaciones exteriores; no alinearse ni con China ni con EE.UU. y fortalecer su integración regional para actuar como bloque” (Barbara Stallings).

El conflicto chino-estadounidense ha transitado por distintos estadios desde que Donald Trump asumió la presidencia y, sin lugar a dudas, América Latina no ha quedado indiferente ni inmune a la difícil relación entre Washington y Beijing.

Para conocer las implicancias que este conflicto ha tenido en la región y las proyecciones de las mismas post comicios electorales en Estados Unidos, el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile y el Foro Permanente de Política Exterior organizaron un webinar con la profesora del Instituto Watson de Brown University y de la Universidad Tsinghua de Beijing, Dra. Barbara Stallings.  

En su presentación, la reconocida académica e investigadora norteamericana explicó que el mencionado conflicto era algo absolutamente previsible, “como suele ocurrir en la trayectoria de países hegemónicos y los que quieren reemplazarlos”. Sin embargo, reconoció que la tensión entre ambas naciones se acrecentó como consecuencia de diversos factores, como son las declaraciones anti-China por parte del Presidente Trump, y de otras autoridades como las del Vicepresidente Mike Pence y del Secretario de Estado, Mike Pompeo.

“A estas declaraciones se suma la guerra de aranceles y comercial desatada por Washington, luego que Trump impusiera múltiples rondas de gravámenes, y China se sintiera obligado a actuar con reciprocidad. Otro factor es el conflicto geopolítico desatado por la Administración Trump al incluir restricciones tecnológicas y de inversiones, además de movimientos militares. Pero Estados Unidos no contaba con que la respuesta de Beijing sería bastante más ofensiva de lo esperado”, afirmó Stallings.

América Latina

En este contexto, las implicancias para América Latina -polo de interés para ambas potencias- no son claras en este momento. Por lo menos no hasta que se conozcan los resultados de los comicios que el país del norte celebrará en noviembre próximo.

“Si Trump es reelecto, la región se verá fuertemente presionada para que se ponga del lado de Washington. Si se niega, el gobierno estadounidense cuenta con una serie de medidas de presión que ya ha usado o puede intensificarlas, como las arancelarias y migratorias, por mencionar algunas”, sentenció.

En tanto, si gana Joe Biden, Barbara Stallings cree que Latinoamérica tendría más espacio para tomar decisiones autónomas e incrementar su relación comercial con China. De hecho, en este escenario la única suerte de presión que se avizora dice relación con la tecnología 5G.

Asimismo, advierte que una presidencia demócrata podría mejorar las relaciones con México, aunque Venezuela continúa siendo una gran incógnita en materia de política exterior del programa de Biden.

“En el caso concreto de México, es importante destacar que la gran mayoría de las exportaciones aztecas se comercializan en Estados Unidos; la mayoría de la inversión extranjera de México también viene de su nación vecina, y ambos están vinculados por múltiples cadenas de producción. Pero más allá de lo netamente económico, las administraciones de López Obrador y Trump se relacionan por la migración, tema que ha generado gran controversia en los últimos tres años”.

Otro país latinoamericano que preocupa en este análisis es Colombia, nación que históricamente se ha identificado como aliado de Estados Unidos y sin grandes lazos con el gigante asiático. Pero la buena relación entre Bogotá y Washington se ha enfriado en el último tiempo tras unos ataques públicos realizados por Trump. Así las cosas, el gobierno de Iván Duque ha empezado a acercarse a China.

“El nuevo Presidente colombiano visitó Beijing en sus primeros viajes oficiales; China ya es el segundo socio comercial de Colombia,  y en el último tiempo ambos países han firmado importantes acuerdos de inversión. De hecho, China va a emprender grandes inversiones en minería e infraestructura (caminos, ferrocarriles, el metro de Bogotá). Además, Huawei está ayudando a mejorar el sector de comunicaciones, incluyendo el 5G”, aclaró Stallings.

Por su parte, en el caso de Brasil, esta nación es el socio más importante que Beijing tiene en la región. En este sentido, la académica explicó que China constituye el principal mercado para las exportaciones brasileñas y una fuente clave de inversiones, especialmente en energía.

“Además han establecido fuertes vínculos políticos. Brasil fue el primer ‘socio estratégico comprensivo’ de China en la región, y ambos son miembros del grupo BRICS”, agregó Stallings.

Finalmente, la académica del Instituto Watson advirtió que Chile es uno de los países de la región que se encuentra en la mejor posición para seguir diversificando sus relaciones comerciales. Tiene sendos acuerdos de libre comercio con China y Estados Unidos; buenas relaciones comerciales y de inversión con los dos. Desde hace años, China ha sido el socio comercial más importante de Chile, y últimamente el gigante asiático también ha empezado a invertir en nuestro país, especialmente en la industria del litio, en energía, y agricultura.

“Además, Chile tiene importantes relaciones económicas y políticas con Europa, y con otros países de Asia. Por lo tanto, está en una muy posición para aprovechar estas circunstancias favorables y seguir un camino independiente”, concluyó.

 

IEI-FPPE

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